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La compraventa de viviendas de segunda mano es una opción más que conocida por todos. Es una opción bastante segura, aunque aún así es aconsejable tomar unas precauciones previas para evitar futuras sorpresas. Vamos a mostrártelas a continuación.
Antes de comprar un piso de segunda mano, lo primero que tenemos que hacer es verificar el estado de la vivienda en cuanto a posibles cargas y los datos de la misma. Para ello, acudiremos al Registro de la Propiedad para solicitar una Nota Simple. En ella, encontraremos esta breve descripción de la vivienda. Además, esta Nota Simple te la exigirá la entidad bancaria a la hora de negociar un préstamo.
Comprobaremos igualmente si la vivienda está al día del IBI (Impuesto de Bienes Inmuebles) o de otros impuestos municipales. Esta comprobación la tendremos que realizar en el ayuntamiento de la localidad, solicitando un certificado en el que se detalle la situación actual del piso.
Comprueba igualmente si el propietario de la vivienda está al día en los pagos de las cuotas de la hipoteca. Atención con este dato, pues el banco podría llegar a embargar la vivienda en caso de impagos reiterativos, independientemente de que el piso haya cambiado de titular. Si tiene la hipoteca al día, pero no está cancelada, tienes dos opciones: asumirla o hacer que el vendedor cancele la hipoteca en la notaría antes de realizar la venta.
Y hablando de estar al día, cerciórate de si lo está en los pagos de las cuotas de la comunidad, gas, agua, luz, etc. En caso de existir impagos, es el nuevo propietario quien tendrá que hacerse cargo de todas las deudas que arrastre la vivienda. |